EL UNIVERSAL
CANCÚN, QR.
Para mitigar y compensar los daños provocados por el Tren Maya en el Tramo 5 sur, de Playa del Carmen a Tulum, y reconocidos por el gobierno federal, el movimiento Sálvame del Tren propuso la creación de dos nuevas reservas ecológicas, siendo una de ellas, la primera de carácter subterráneo, que proteja las cavernas, sus ríos y cenotes.
La segunda reserva sería más bien la extensión de la poligonal del Área Natural Protegida "Felipe Carrillo Puerto", decretara el 23 de septiembre del 2024 con categoría actual de Área de Protección de Flora y Fauna, que abarca un promedio de 53 mil hectáreas en terrenos del municipio de Playa del Carmen, Cozumel y Tulum.
En entrevista con EL UNIVERSAL, el integrante de Sélvame del Tren y el proyecto de Ciencia Ciudadana, Cenotes Urbanos, Guillermo de Christy, explicó que otra de las finalidades relevantes de estas nuevas reservas, es evitar que los desarrollos inmobiliarios y hoteleros que ha detonado e intensificará la operación del Tren Maya, incrementen los impactos ya de por si provocados con la construcción del megaproyecto.
El especialista en temas del agua recordó que ya durante el sexenio del entonces gobernador, Carlos Joaquín González, se había impulsado declarar el sistema de cavernas y ríos subterráneos como Patrimonio de la Humanidad, pero el tema no avanzó.
"Toda la parte norte de la selva de Quintana Roo no tiene ninguna protección y, finalmente, toda el agua de esos ríos, toda el agua de esa selva, llega al mar Caribe", dijo.
Aunque ya existen bosquejos preliminares para las poligonales, la propuesta se desarrollará de manera conjunta con las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), a partir de los recorridos hechos en marzo pasado por el Tramo 5 del Tren Maya, cuando visitaron cavernas como Openheimmer y otros sistemas, cuyas bóvedas fueron atravesadas por los pilotes que sostienen el ferrocarril.
"La intención, el compromiso es trabajarlos en conjunto. Y ellos dijeron que sí. Pues esa es la intención", señaló, D. Christy.
SEMARNAT RECONOCE DAÑOS AMBIENTALES
Durante la conversación, Guillermo D. Christy confirmó que autoridades federales realizaron una visita de inspección en campo a diversas zonas del Tramo 5, recorrido que les permitió constatar personalmente los daños provocados por las obras, daños que fueron reconocidos públicamente en esta semana por la titular de la Semarnat, Alicia Bárcenas.
A esos recorridos asistieron los espeleólogos, Roberto Rojo y José Urbina "Pepe Tiburón" y el explorador de cavernas subterráneas, Elías Siebenborn.
- Christy subrayó que les fue expresado por el personal de Semarnat y Conanp, que con el cambio de administración existe apertura para reconectar con las organizaciones de la sociedad civil y dialogar, en ánimo de trabajar de manera coordinada en acciones de mitigación.
Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente y Recuersos Naturales reconoce los daños provocados por las obras del Tren Maya. Foto: X @aliciabarcena
"La intención con la Secretaría y, sobre todo, con los nuevos titulares que no estaban en la administración anterior, es trabajar de la mano para resarcir los daños ocasionados", sostuvo.
Además de la elaboración de los anteproyectos para decretar las dos reservas, parte de los compromisos iniciales, hechos por las autoridades ambientales, está el retiro de la malla perimetral instalada en distintos tramos del Tren Maya, que interrumpe el tránsito de la fauna silvestre y agudiza la fragmentación del ecosistema, cruzado por el ferrocarril.
La petición por parte de la Semarnat y la Conanp ya se hizo a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), como encargada de las obras.
Se estima que existen al menos 70 kilómetros de tramos bordeados con malla en los costados del viaducto, y en algunos casos con hasta tres o cuatro líneas de cercado, lo que representaría hasta 180 kilómetros de material por remover.
SEDENA MANTIENE CONTROL OPERATIVO DEL PROYECTO
El integrante de Sélvame del Tren señaló que, aunque el diálogo con la Semarnat ha sido positivo hasta ahora, el colectivo considera que es la Sedena la que mantiene el control operativo del proyecto, por lo que las exigencias se concentrarán hacia esa dependencia.
"Las baterías van a ir más hacia la Sedena, porque finalmente Sedena es la dueña del juguete", afirmó.
Expresó también preocupación por los recientes cambios legales que impiden a la ciudadanía y medios de comunicación acceder a información pública sobre proyectos a cargo de las Fuerzas Armadas.
"Estamos viendo cómo están maniatando a la ciudadanía para no enterarnos realmente de lo que van o no van a hacer", expuso y añadió que, pese a este escenario, el movimiento ve como un "avance" que las autoridades hayan reconocido oficialmente la existencia de daños ambientales y estén dispuestas a dialogar. "La nota es que nos pelaron, pues", concluyó De Christy.