
- Presentaban huellas de violencia en un rancho de Sayula de Alemán, al sur de Veracruz
Agencias
Sayula de Alemán
Cuatro personas fueron encontradas sin vida y con huellas de violencia en un rancho del municipio de Sayula de Alemán, al sur de Veracruz, informaron fuentes policiales.
Los hechos ocurrieron en el rancho conocido como “Monte Cristo”. Entre las víctimas identificadas se encuentra Héctor Velázquez Díaz, hijo del propietario original del predio y de un exregidor asesinado en 2020.
De acuerdo con reportes preliminares presentaban decapitación. Hasta el momento, las autoridades no han informado de manera oficial sobre el móvil ni la mecánica del crimen.
Al lugar acudieron elementos de corporaciones federales, estatales y municipales, quienes acordonaron el área y mantienen un operativo de seguridad en la zona. Hasta el cierre de esta información, la Fiscalía no había emitido un pronunciamiento oficial.
Sayula de Alemán se ubica en la ruta del corredor interoceánico y ha registrado diversos hechos de violencia en los últimos años. Desde 2018, al menos cuatro actores políticos han sido asesinados en el municipio.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el múltiple homicidio y deslindar responsabilidades.
IDENTIFICAN A VÍCTIMAS
Más tarde se informó sobre la identificación de las personas asesinadas, entre las víctimas se encuentran:
Epifanio Vázquez Bonilla y su hijo Pedro Vázquez Salas. Conocidos con afecto en la congregación de Aguilera como “Los Piscuas”, padre e hijo se ganaban la vida en su taller mecánico. Según los reportes, ambos se trasladaron al rancho para realizar labores de soldadura tras ser contratados por personas cuya identidad aún se desconoce.
Iván Inocente Culebro (“El Yaco”): De oficio albañil, quien también se encontraba en el sitio realizando labores propias de su oficio.
Héctor Velázquez Díaz (“Héctorín Junior”): Su presencia en el lugar cobra relevancia simbólica y trágica, al ser hijo del exregidor Héctor Velázquez Vázquez, quien fue asesinado en el año 2020.
La alerta se encendió cuando el contacto con los trabajadores se perdió por completo. Ante la falta de respuesta, fueron los propios familiares quienes, movidos por el presentimiento, acudieron al inmueble ubicado a un costado de la carretera federal Transístmica. Allí se toparon con la escena del crimen, dando aviso inmediato a las corporaciones de seguridad a través del 911.