Tlacotalpan, 22 años de ser Patrimonio de la Humanidad

 

 

 

 

 

 

Redacción

Xalapa

Como parte de su programación virtual, el Centro Cultural del Sotavento, del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC), compartirá el conversatorio “A 22 años de Tlacotalpan como Patrimonio de la Humanidad: Balances y perspectivas”, que se realizará el miércoles 02 de diciembre a las 13:00 horas, a través de la cuenta de Facebook @CentroCulturalSotavento.

Esta actividad tiene lugar en el marco de la conmemoración de la Declaratoria de la Zona de Monumentos Históricos de Tlacotalpan como Patrimonio de la Humanidad; dicho nombramiento fue obtenido 2 de diciembre de 1998 en Kioto, Japón, cuando el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO dio a conocer el listado de 30 sitios de Valor Universal Excepcional.

Participarán en el conversatorio Carmelina Priego, María Teresa Ramírez, Mario Cruz, Rosalba Quintana y la encargada de este nuevo recinto, Ericka Ortiz Pucheta, quienes abordarán lo referente a la localidad considerando su denominación como Patrimonio Mundial, a través de diferentes disciplinas y referencias.

Disfruta Tlacotalpan

Este poblado se encuentra situado al sureste de Veracruz, en la ribera del río Papaloapan. La importancia cultural de Tlacotalpan, radica en su arquitectura, con 631 inmuebles catalogados como bienes patrimoniales, que fusionan las tradiciones españolas y caribeñas; además, lo hacen un sitio turístico excepcional el paisaje urbano de anchas calles, casas de teja, pintadas de brillantes colores, y con dos extraordinarios templos en color blanco dedicados a San Cristóbal y a la Candelaria.

Tradiciones vivas

Adicionalmente a estos encantos, Tlacotalpan tiene el atractivo de conservar vivas las fiestas y tradiciones veracruzanas, en especial: el “Festival Anual de Música Jarocha”, donde pueden apreciarse las influencias culturales andaluza, africana y mesoamericana; así como la entusiasta celebración de la “Fiesta de la Candelaria”.

Está de pie

A pesar de la contingencia, Tlacotalpan se encuentra de pie y en perfectas condiciones para atender a los turistas que con todas las medidas puedan venir a visitarlo.

Tlacotalpan, “la tierra de las jarillas o varas” (de Tlácotl, jara o verdasca, Tlalli, tierra, y pan; encima), es un puerto ribereño colonial fundado a mediados del siglo XVI en la zona de la planicie del estado de Veracruz; cerca de la costa del Golfo de México, en la vera del río Papaloapan y a 211 km de Xalapa, la capital del estado.

Su ubicación es de gran importancia estratégica por encontrarse en la ruta de las mercancías entre el bajo y el alto Papaloapan.

Tlacotalpan fue territorio totonaca hasta el siglo XII; más tarde, en los siglos XIII y XIV, fue ocupado por los toltecas. Para 1521 y una vez consumada la Conquista, se otorga como encomienda al soldado Alonso Romero, cuya familia gobernó el lugar hasta mediados del siglo XVI. Los misioneros españoles, por su parte, le dan el nombre cristiano de San Cristóbal de Tlacotalpan.

El siglo XVII se distingue por el asentamiento de las haciendas La Estanzuela y San Juan Zapotal; por el crecimiento de la población española, la construcción de barcos, y la persistente guerra de España contra Inglaterra, que obliga a que desembarquen los filibusteros (piratas en los mares de América en los siglos XVII y XVIII) en Alvarado y ataquen e incendien Tlacotalpan.

En 1714 hubo un desbordamiento del Papaloapan y, años después, en 1788, ocurre un terrible incendio, por lo que se ordena que en lo sucesivo se construyan las casas de mampostería (construcción de muros hechos de ladrillos o piedras, regulares o irregulares, colocados a mano), y de esta época datan amplias casonas de pilares, arcos de medio punto y techos de teja.