
* En su campaña utilizó como bandera política el devolverle la paz social a Martínez de la Torre, a más de seis meses de su gobierno no ha cumplido su palabra
* Pese a tener un millonario presupuesto en el que participa el Gobierno Federal y estatal, no hay resultados y peor aún, han desfilado comandantes incompetentes
Álvaro Guerrero
Martínez de la Torre, Ver.- Los delitos de alto impacto que se vienen suscitando en Martínez de la Torre desde el inicio del año y que se han recrudecido en el inicio del segundo semestre, ha generado incertidumbre entre la sociedad que muestra síntomas de hartazgo social ante los constantes robos, asaltos, extorsiones, secuestros y ejecuciones que viven.
Es la misma sociedad la que señala que las corporaciones de seguridad municipal, estatal y federal no han dado resultados para el combate de inseguridad, a ello también se le suma la poca preocupación por parte del gobierno municipal que encabeza José de la Torre Sánchez en reducir ese factor que tanto flagela a la sociedad.
La ola de inseguridad en Martínez de la Torre comenzó desde el pasado fin de semana, con el asalto y robo en la colonia Ejidal, donde los delincuentes lograron darse a la fuga con el botín que le quitaron a conocido comprador de limón, por lo que hubo una persecución y que los resultados fueron negativos.
Otro hecho es el que ocurrió y que continúan generando zozobra, es de la comunidad Cañadas, en donde se encontró el cuerpo de un elemento del Ejército Mexicano, que presuntamente llevaba varios días muerto, además de eso, horas después se localizó en la colonia El Mirador la cabeza de un individuo, a la que le colocaron un mensaje de advertencia, luego de descubrirse el acontecimiento antes mencionado, al día siguiente en parcelas agrícolas de la comunidad El Cabellal se localizó el cuerpo de un hombre sin la cabeza, lo que se presume que sea la otra parte de la persona.
También se suma la persona que fue baleada en pleno centro de la ciudad y dentro del “Súper 2000” propiedad del actual alcalde Pepe de la Torre y a ello se le sumó la jornada violenta del jueves 12 que dejó tres muertos y dos baleados en cuatro diferentes acontecimientos, lo que queda evidente que los resultados seguirán siendo negativos, a consecuencia al poco esfuerzo que realiza el actual gobierno para mejorar este factor que golpea a la sociedad martinense.
Durante la campaña, “Pepillo de la Torre” hizo mucho énfasis que durante su gobierno volvería a traer al municipio la Marina, pero han pasado seis meses de su administración y hasta el momento no ha actuado para que regrese, y todo indica que esa promesa solo quedó como una falacia de campaña, y a consecuencia de eso la sociedad martinense ha empezado a reclamar seguridad a través de las redes sociales.
Presupuesto
En estos seis meses y en su tercer gobierno de José de la Torre el presupuesto para este año es de alrededor de 8 millones 573 mil 750 pesos para seguridad, sin agregarle la rehabilitación de la comandancia de la Policía Municipal que es de un monto de 700 mil 750 pesos provenientes del FORTASEG, eso de acuerdo al Sistema de Consulta de Obras y Acciones Municipales de Veracruz.
De acuerdo al portal refiere que la actual administración utilizará el FORTASEG para Prevención Social de Violencia y Delincuencia con Participación Ciudadana tendría que destinar un millón de pesos, en cambio el Fortalecimiento de las Capacidades de Evaluación en Control de Confianza es de 362 mil 700 pesos, para la Profesionalización de las instituciones de Seguridad Pública se estima que sea de un millón 135 mil 050 pesos.
Para este año, también se destinó presupuesto para el Fortalecimiento de Programas Prioritario Locales de las Instituciones de Seguridad Pública de Impartición de Justicia que es alrededor de 6 millones 076 mil pesos, aunado a la Rehabilitación de la Comandancia Municipal que se presume que sea de 700 mil 750 pesos, sin sumarle las aportaciones que efectuará el gobierno del Estado instalando videocámaras de vigilancia en diversos puntos del municipio.
Recientemente el gobierno municipal ha adquirido vehículos para que el personal de la Policía Municipal efectúe rondines por todo el municipio, pero a la falta de elementos se prevé que esas unidades fueron un gasto innecesario, por el factor antes citado; cabe recordar que en este año el gobierno municipal inició con aproximadamente 75 elementos, pero con el tiempo todo indica que el número se ha reducido.
En una entrevista con Pepe de la Torre refería que esta administración municipal había enviado a alrededor de 75 elementos para que cuenten con la preparación que se demanda para pertenecer a la Policía Municipal, de los cuales solo han logrado pasar casi la mitad los exámenes de confiabilidad, pero solamente han llegado a la academia y casi completar con todos requisitos 12 elementos de los cuales uno renunció, quedando únicamente 11 oficiales que actualmente están en formación.
Comandantes o comisariados sin resultados
Los problemas de inseguridad comenzaron con el desfile de los comandantes o comisariados de la Policía Municipal, ya que los tres que han pasado por ese cargo en un solo semestre, ninguno de ellos ha generado la tranquilidad que demanda la población, pues tan solo el segundo fue destituido por los actos vandálicos en que se ven involucrados presuntamente elementos de seguridad municipal, y este el último que con señalamientos por hechos delictivos como extorsión, cobro de piso entre otros señalamientos, a la fecha no ha presentado resultados positivos.
En la pasada sesión ordinaria de cabildo del ayuntamiento, la síndica Teresa Herrera Martínez manifestó la urgencia de realizar una reunión para efectuar acciones para combatir este factor que genera la intranquilidad de la población, ya que hasta el momento Pepe de la Torre no ha hecho el llamado a los demás ediles para debatir ese problema lo que queda claro es que su preocupación no se encuentra en atender los problemas sociales.
Su slogan es “Pepe escucha y resuelve”; pero en realidad “Pepe de la Torre no escucha y no resuelve”, se dejó escuchar ayer durante una manifestación realizada por ciudadanos que exigían justicia y seguridad en el Ayuntamiento local.