VERÓNICA HUERTA/AVC NOTICIAS
XALAPA
Víctimas de la contaminación química de Anaversa y ciudadanos comprometidos con la salud y la justicia manifestaron su total oposición a cualquier intento de trasladar el proyecto de construcción del Hospital General de Zona y la Unidad de Cancerología del IMSS a otro municipio distinto a la ciudad de Córdoba.
La presidenta de la Asociación de Asistencia a los Afectados por Anaversa A.C., Rosalinda Huerta Rivadeneyra señaló la falta de compromiso y omisión por parte de las autoridades del ayuntamiento de Córdoba al cancelar un crédito bancario para comprar el terreno solicitado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en dónde se construiría una Unidad de Radioterapia con Acelerador Lineal para tratar a pacientes con cáncer.
“El hospital en Córdoba no es una concesión ni una dádiva, sino una necesidad ineludible y una deuda histórica con las víctimas de Anaversa.
Fue en Córdoba donde ocurrió el desastre ambiental y de salud pública más grave en su tipo en México, y es en Córdoba donde debe garantizarse la atención médica especializada para los afectados y la población en general” afirmó.
La decisión del ayuntamiento de Córdoba de no adquirir el terreno para la construcción del IMSS, “vulnera el principio de progresividad, que establece la obligación de las autoridades de garantizar el avance y no el retroceso en el acceso a los derechos fundamentales para una ciudad marcada por el peor accidente en área de agroquímicos en nuestro país y uno de los desastres más graves del mundo”, dijo Rosalinda Huerta.
De igual manera, esta AC se deslindó categóricamente de las declaraciones y acciones del abogado Fernando Morales Cruz, quien de manera unilateral ha promovido el traslado de este proyecto a otros municipios, desconociendo la lucha histórica que las víctimas de Anaversa han llevado a cabo, dijo la activista.
“Rechazamos el uso de nuestra causa con fines distintos a los que nos han motivado desde el inicio: garantizar el acceso a la salud de las personas afectadas por la tragedia química ocurrida el 3 de mayo de 1991” afirmó.
Las víctimas de la tragedia de Anaversa exigieron a Morales Cruz que aclare de manera pública ¿Cuáles son los diputados y senadores que lo están apoyando en su intento de trasladar el hospital a otros municipios?
Así también que responda ¿Qué ayuntamientos han manifestado su interés en atraer la inversión del IMSS destinada originalmente para Córdoba?
Otra pregunta para Morales Cruz es ¿Bajo qué fundamentos se argumenta que Córdoba no cuenta con un predio viable para la construcción del hospital, cuando existen alternativas dentro del propio municipio?
Las víctimas de la contaminación química de Anaversa solicitaron al Congreso de la Unión que cualquier Punto de Acuerdo relacionado con la construcción de un hospital del IMSS en Córdoba se mantenga firme con base en el respeto a la justicia social y compromiso histórico con la población.
Finalmente hicieron un exhorto al IMSS a no ceder a presiones externas que pretendan desviar este proyecto de su objetivo original.
“Reiteramos nuestra disposición al diálogo con las autoridades correspondientes para garantizar la pronta ejecución de este hospital en Córdoba, Veracruz, y seguimos firmes en nuestra exigencia de justicia y reparación para todas las personas afectadas por el desastre de Anaversa”, finalizaron.
TRAGEDIA DE ANAVERSA COBRA LA VIDA DE 1 MIL 500 PERSONAS
Un comunicado de la Universidad Veracruzana (UV) firmado por Beatriz Torres Beristaín y titulado “25 años de la tragedia de Anaversa” refiere que en 1962 se estableció en Córdoba, Veracruz, una formadora de plaguicidas: Agricultura Nacional de Veracruz S. A. (Anaversa), en el barrio de La Estación, sobre la avenida 11, entre las calles 21 y 23, a 1.30 km del centro de la ciudad.
“Esta planta estaba rodeada de casas de clase media y baja, escuelas, una gasolinera, iglesias y pequeños comercios. Oficialmente formulaba cinco plaguicidas: pentaclorofenol, 2,4-D, paratión metílico, malatión y paraquat; sin embargo, en las paredes del local se anunciaban más de 20 productos, los cuales, si no se formularon ahí (de manera ilegal, claro), al menos se almacenaban y vendían”.
DAÑOS IRREVERSIBLES
El 3 de mayo de 1991, alrededor del mediodía, la planta se incendia y explota, lo que provocó una nube tóxica que se extendió alrededor de un tercio de la localidad. Miles de personas resultaron afectadas debido a la falta de información sobre las sustancias que fueron esparcidas, así como al mal manejo de la emergencia. Los más afectados: los vecinos más cercanos.
Este evento causó graves e irreversibles daños a la salud de la población y al medio ambiente. No sólo se dispersaron plaguicidas de toxicidad aguda, sino que, al quemarse, produjeron dioxinas y furanos, sustancias altamente tóxicas y persistentes en el ambiente.
NEGACIÓN OFICIAL
Entre los problemas que puede provocar a la salud humana la exposición a las sustancias mencionadas están: daños en la reproducción y el desarrollo, defectos congénitos, afectación al sistema inmunitario y hormonal, diversos tipos de cánceres.
La Asociación de Afectados por Anaversa estima que más de 1 mil 500 personas han fallecido a consecuencia del accidente; sin embargo, oficialmente no se reconoció ningún afectado, salvo los casos de intoxicación aguda que se dieron al momento de la explosión y que fueron dados de alta a los pocos días sin ningún seguimiento”, finaliza la información de la UV.