5 de Julio de 2022
Director Editorial Lic. Rafael Melendez | Director General - Dr. Rubén Pabello Rojas

Con la inflación, ¿qué están comprando los mexicanos?

 

 

 

 

 

 

AGENCIAS

CIUDAD DE MÉXICO

La elevada inflación está apretando cada vez más el gasto de los hogares en México, que se ven orillados a comprar productos más baratos, consumir menos carne, reducir gastos en otros bienes y adquirir ciertos productos en distintos lugares.

En mayo, la inflación llegó a 7.65 por ciento, su mayor nivel en los últimos 21 años, de acuerdo con cifras del Inegi. Varios alimentos superaron por mucho esa tasa, como el aguacate, que se encareció 83.09 por ciento.

Ante ello, Ivonne, trabajadora del sector público en la Ciudad de México, hizo varios cambios en sus hábitos de consumo. Ahora compra más verdura en lugar de carne de res, compara precios en diferentes puestos del mercado al que acude, adquiere productos al mayoreo y gasta menos en ropa y calzado.

Semanalmente, ella gasta 3 mil pesos en frutas, carne, quesos y verduras.

"Esos 3 mil pesos me tienen que alcanzar, y a lo mejor en ocasiones compro más pollo y menos res, que es más cara. Además, yo priorizo muchas veces comprar más verdura que comprar mucha carne", dijo.

"Y lo que antes no hacía, y que ahora me he visto en la necesidad de hacer, es comparar precios: voy y pregunto en un puesto del mercado cuánto me cuesta la verdura y la fruta", relató.

Adicionalmente, optó por hacer sus compras en otro supermercado.

"Ya compro en donde te venden a mayoreo, a partir de tres productos. Compro las cajas de leche y me compro ropa o zapatos cuando los necesito, lo que antes no; antes sí me los compraba porque me gustaban, podía tener un gasto superfluo".

María, ama de casa de Oaxaca, encontró que el precio del pan dulce pasó de 7 a 8 pesos en su colonia, mientras que el kilo de tortilla ha subido al menos 5 pesos este año, por lo que ya vale 23 pesos en tortillerías y 18 pesos en el supermercado.

"Todo está subiendo muchísimo. El papel higiénico estaba en 21 pesos y ahora está en 26 pesos, y ya no baja. Luego compras otro más barato, pero la calidad no es la misma; entonces, pues te ajustas a que ya cuesta más", contó.

Ahora, su estrategia es aprovechar las ofertas cuando tiene suficiente dinero y comparar precios en diferentes tiendas.

"También antes compraba para los niños dulces o botanas, pero ahora ya casi no. Y si compro, pues es menos, porque en los alimentos es difícil ahorrarse mucho. Al final no puedo dejar de comprar tomate, por ejemplo, que uso mucho para cocinar", comentó.

Las compras a granel, sobre todo del jabón líquido para manos, también le han ayudado a aminorar el impacto del aumento de precios.

De acuerdo con la firma de consultoría en consumo Kantar, la compra a granel creció 5 por ciento en el primer trimestre del año, ya que pese a ser el formato que más incrementó sus precios, en 20.6 por ciento, también es flexible respecto a la cantidad que se puede adquirir conforme a las necesidades de cada consumidor.

A Gloria, empleada de intendencia en la Ciudad de México, no le ha quedado otra opción más que bajar su consumo de carne y huevo, porque su sueldo sigue siendo el mismo que un año atrás.

"La carne subió como un 20 por ciento, y pues ya no consumes. En lugar de comer todos los días dos huevos, ya no. A los niños les das más frijol, pero ya está difícil. Además, yo siempre he buscado las marcas más económicas, ya no puedo comprar más baratas", dijo.

¿Qué pasa cuando el sueldo es poco?

En México, la capacidad de ahorro es mínima debido a los bajos salarios, de modo que cuando surge un imprevisto mucha gente recurre a los préstamos de dinero.

Un tercio de la población pide préstamos para sus gastos recurrentes como comida o transporte, algo que se recrudece con el encarecimiento de los productos y servicios debido a los altos niveles de inflación, dimensionó Nima Pourshasb, CEO de minu.

Además, muchos trabajadores están dejando sus empleos por ofertas económicas con diferencias demasiado bajas, es decir, ni siquiera se están yendo por compensaciones económicas sustanciosas, señala el estudio "Fintech al rescate de los colaboradores: acceso al salario ya trabajado y retención de talento", de minu y la Universidad de Harvard.

"Se están yendo porque les pagan mil pesos más, es increíble. Esto habla de que los trabajadores no están llegando con los gastos, no tienen la liquidez que necesitan y refleja el nivel de estrés", dijo Pourshasb.

Una opción para que las empresas retengan a sus empleados podría ser el salario on-demand.


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