Minería tóxica en Veracruz dejaría muerte y desolación

Minería tóxica en Veracruz dejaría muerte y desolación

 

 

 

 

Activistas darán hasta la vida si es necesario para cancelar proyectos. 

Ángeles González Ceballos

Xalapa

Aunque el Gobierno de la República y el Gobierno del Estado en el discurso han prometido que la minería tóxica no avanzará en Veracruz, la verdad es que los habitantes de la región de Alto Lucero, Actopan y otros de la región que abarca unas 200 mil hectáreas no se sienten a salvo porque no han cancelado las concesiones otorgadas.

El ambientalista Guillermo Rodríguez Curiel, luchador incansable, representante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida), sostiene que los trabajos de exploración continúan en la mina Caballo Blanco porque la ley se los permite, pero seguirán insistiendo para que cumplan su palabra, incluso si con ello tienen que dar hasta la vida.

“No han cancelado las concesiones que se dieron en otros sexenios, pero tampoco las últimas 20 que aprobó el expresidente Peña el último día de su mandato para Yecuatla, Juchique de Ferrer, Chiconquiaco y Colipa”, lamentó.

Afirmó que desde que inició la administración morenista tanto a nivel federal como en Veracruz han perseguido al presidente y al gobernador porque más allá de su palabra, la exigencia es que se oficialice la cancelación de los proyectos que solo dejarían muerte y desolación en esa maravillosa región de nuestro estado.

Detalló que los mineros siguen metiendo los grandes barrenos hasta 400 o 500 metros para conocer el tipo y la calidad de minerales que tiene el subsuelo.

Afirmó que por el doble lenguaje de los gobiernos están perdiendo la confianza en las autoridades y es que el pasado 11 de octubre, durante la visita del subsecretario de Minería, Francisco Quiroga, de la Secretaría de Economía del Gobierno Federal, al municipio de Actopan, únicamente se comprometió a que el Gobierno Federal no impulsará este tipo de proyectos, pero sin firmar ningún documento.

“No nos cansaremos, a donde nos encontremos al presidente, al gobernador, les vamos a exigir que en Veracruz no queremos la minería. Son 200 mil hectáreas... si permitimos que la minería tóxica se instale en Veracruz, no habrá agua, ni alimentos frescos para las próximas generaciones, no habrá aves, animales, microorganismos, frutas, ni habrá belleza de paisajes”, advirtió.

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