En el 2020

 

 

 

 

 

Veracruz, primer lugar nacional en crímenes de odio

JOSÉ JUAN GARCÍA/AVC

VERACRUZ

La activista Jazz Bustamante dio a conocer que el estado de Veracruz ocupó el primer lugar nacional en crímenes de odio en el 2020 con 30 casos registrados.

De acuerdo con el “Informe Anual Crímenes de Odio por Identidad de Género y Orientación Sexual. Capítulo Veracruz”, los asesinatos de los integrantes de la comunidad LGBTTI se registraron en los municipios siguientes: Coatzacoalcos (7), Minatitlán (4), Papantla (3), Córdoba (2), Poza Rica (2), Álamo (1), Cosoleacaque (1), Ciudad Isla (1), Boca del Río (1), Jáltipan (1), Ignacio de la Llave (1), Catemaco (1), Fortín de las Flores (1), Rodríguez Clara (1), Veracruz (1), Puente Nacional (1) y Xalapa (1).

Según Bustamante, Veracruz se ubicó en el primer lugar nacional en crímenes de odio desde mayo de 2020 tras subir dos peldaños y fue seguido por estados como Guerreo y Chihuahua.

El informe revela que los crímenes de odio se cometieron con arma de fuego (10), arma blanca (8), tortura (3) y asfixia (2), siendo las víctimas con la orientación sexual siguiente: lesbianas (5), mujer trans (13), gay (11) y hombre trans (1).

De acuerdo a lo informado, se detuvieron a tres personas supuestamente relacionadas con los crímenes de odio, dos en Coatzacoalcos y una en Minatitlán, pero sin que alguna fuera consignada.

 En ese sentido, Jazz Bustamante recomendó la creación de una unidad especializada para crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género, que cuente con peritos, consultores y fiscales especializados en perspectiva de género.

Además, la activista pidió a las autoridades ministeriales que se dé mayor agilidad en las carpetas de investigación, que se visibilice el abuso de poder y corrupción dentro de las fiscalías, crear protocolos de diligencias básicas donde se describa correctamente la orientación sexual e identidad de género para clasificar correctamente las carpetas de investigación, entre otras.

 Finalmente, Bustamante manifestó que el 2020 fue un año donde la impunidad y la extrema violencia en los cuerpos de las víctimas fue evidente.