30 de Enero de 2026
Director Editorial Lic. Rafael Melendez | Director General - Dr. Rubén Pabello Rojas

Fábrica Social: Textiles que cuentan historias

23a

 

Aunque en el 2005 aún era una idea solamente, Dulce María Martínez, fundadora y directora creativa de Fábrica Social, comenzó a trabajar con artesanas y creadoras textiles localizadas en distintos puntos de México como su asesora de diseño, lo que la llevó a materializar el concepto de Fábrica Social un par de años después, así lo contó en su entrevista para Mente Mujer, y cómo se ha transformado el modelo de negocio. “Fábrica Social nace en el 2007 como una escuela rural de diseño para mujeres artesanas que va a comunidades, hace talleres de diseño y trabaja con estos grupos de mujeres. Después, en el 2009 nos damos cuenta de que hay también una necesidad de comercializar los productos que se están desarrollando en los talleres y entonces comenzamos a desarrollar la marca y empezamos a pensar en abrir los primeros puntos de venta”, comentó sobre el origen.

El objetivo de la marca desde un inicio fue mejorar la comercialización de sus productos y llevarlos a otros puntos estratégicos para que más gente pudiera adquirir los bordados, y aunque hace casi dos décadas apostarle al oficio artesano era una duda para muchas, hoy se puede ver cada día en más espacios de México; desde galerías hasta ferias indígenas. Siendo Fábrica Social la pionera en el mercado, tienen su lema claro: “Somos una organización que promueve el diseño como herramienta de cambio social y una comercializadora que impulsa la creación de mercados más equitativos y justos”, se lee en su página web y en las paredes de su tienda, junto con las imágenes de las mujeres con las que trabajan de la mano. “Trabajamos diversas técnicas, con bordadoras tradicionales, bordadoras de punto de cruz, bordadoras de hilo contado, bordadoras de máquina de pedal, pero también trabajamos con tejedoras de telar de cintura. Comenzamos trabajando de la mano con Semillas, que es la Sociedad Mexicana por los Derechos de la Mujer, con grupos de mujeres artesanas que querían desarrollar proyectos productivos. También hemos trabajado con Conaculta y con algunos DIF estatales que han invertido en esto. Ha habido algunos grupos, los menos, que nos han buscado y con los cuales hemos podido desarrollar cosas, con algunas becas que hemos bajado, algunos fondos, pero así hemos ido haciendo este colectivo de grupos de artesanas”, detalló Dulce, sobre sus colaboradoras principales.

Con una empresa como Fábrica Social y con cada vez más modelos de negocio similares, siempre existen clientes y críticos de la repartición de recursos hacia las comunidades indígenas; hay mucha desconfianza hacia las ganancias que realmente son para ellas, y es por eso que Dulce se encarga de difundir y hacer constar el proceso de comercio justo y transparente a través de los siguientes datos: de cada 100 pesos de compra en la tienda, $8 son de impuestos, $7 para la contabilidad, $13 para la renta de los puntos de venta, $8 para la nómina del personal, $3 para servicios web, $6 para las socias y la operativa, $13 para gastos de operación, $9 para la producción y armado de materiales, $1 de reinversión y finalmente, $27 para las artesanas y la maquila.

Hay muchos y muchas que cuestionan si es una cantidad equiparable según el precio de las prendas, pero no conocen todos los procesos que hay detrás para poder hacer de esto un negocio que también sea funcional, y más importante aún, que en 19 años haya permitido a las mujeres en sus comunidades preservar la tradición textil y artesana porque se convirtió en el oficio del cual pueden vivir, de ahí la invitación de su fundadora “a que investiguen, a que pregunten, a que cuestionen. También tenemos que generar una conciencia más crítica de lo que consumimos, siempre de manera informada y no solamente aventando la piedra”.

“Hemos tenido la suerte de presenciar historias de artesanas, de cómo tienen la oportunidad de quedarse en su comunidad a través del conocimiento y herramientas de trabajo que tienen. Hemos visto cómo experimentan con nuevos materiales y estamos tratando de demostrar que las empresas no solo pueden tener un fin lucrativo, sino también un fin social que favorezca la igualdad de oportunidades”, finalizó Dulce.

Objetivos para el cambio social

Trabajan con 98 mujeres artesanas

Son de siete estados del país: Yucatán, Chiapas, Jalisco, Oaxaca, Hidalgo, Guerrero y el Estado de México

Ocho pueblos originarios diferentes: Dzitnup, Zinacantán, Nueva Colonia, Yohocuaha, Santa Catarina, Santa Ana Acaxochitlán, Xochistlahuaca y Chimalhuacán