Extreman medidas por inseguridad en Xalapa

Extreman medidas por inseguridad en Xalapa

 

 

 

Delincuentes hasta se hacen pasar por personal de la CFE para robar.

Juan David Castilla Arcos

Xalapa

Los delincuentes se hacen pasar por empleados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para robar en el fraccionamiento Lucas Martín.

Los pobladores se vieron obligados a activar una “alarma vecinal”.

“Fraccionamiento vigilado. La alerta les llegará a todos los vecinos”, se lee en una lona amarilla de unos tres metros de largo y unos 70 centímetros de ancho, misma que fue colocada en la avenida Colegio Preparatorio.

La advertencia va acompañada de dos recuadros con dibujos y señales, cuyo objetivo es ahuyentar a los maleantes.

En uno aparecen cuatro condominios –dos color café, uno amarillo y otro azul– entre árboles, dos cámaras de vigilancia, el símbolo de alarma y la leyenda: “vecinos unidos”.

En el otro, se ve la caricatura de un ladrón en tonos negros y amarillos, mientras huye sigilosamente con una bolsa de artículos robados.

La imagen, al interior de un círculo rojo y tachado con una diagonal enfatiza que en su barrio está prohibido robar.

La mencionada arteria vehicular luce desolada. En varias viviendas se observan letreros con el mensaje: “en venta”.

La gente camina temerosa en medio de la calle para evitar ser sorprendida por los delincuentes. Nadie quiere ser la siguiente víctima.

El más reciente asalto ocurrió hace un mes, alrededor de las 19:00 horas, cuando el sol aún no se escondía por completo y había claridad en el vecindario.

MIEDO

Dulce, una ama de casa, camina de la mano con su hijo de 15 años. Él es más alto que ella, pero tiene una discapacidad mental y requiere más cuidados de lo normal. Casi nunca lo suelta.

La falta de luminarias en la zona ha permitido que los vehículos sean desvalijados.

En uno de los callejones, se observa una casa en construcción. Los propietarios han padecido dos robos.

“En una ocasión el dueño salió y encontró su camioneta en tabiques, se llevaron todo. Después trataron de meterse a la casa, no pudieron porque tenía alarma, pero mandó a poner cámaras”, narra la señora.

Las tiendas han sido asaltadas varias veces. Los dueños han tenido que colocar cámaras de vigilancia y herrería en puertas y ventanas.

Anteriormente, los ladrones, a bordo de un taxi, asaltaban las tiendas o negocios de la zona.

“Cuando fueron reportados, nos dijeron que se trataba de taxis clonados. Era una pareja”.

La gente teme por su seguridad. Persisten los robos a casa-habitación y asaltos a mano armada.

Para los pobladores, la situación ha empeorado en el último año y medio, durante el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares.

Los vecinos están organizados, conectados vía celular. Crearon un chat donde lanzan alertas en caso de una emergencia por la presencia de delincuentes.

“Si ven algo o escuchan algo, inmediatamente se comunican en el chat y llaman a la vigilancia, y ellos mismos salen (de sus casas)”, relata Dulce.

28 GRUPOS DE VIGILANCIA VECINAL

Se trata de uno de los 28 grupos vecinales de vigilancia que existen en la capital de Veracruz y que defienden a sus familias y patrimonios.

Desde 2013 comenzaron a conformarse dichas agrupaciones; sin embargo, algunas dejaron de operar por las amenazas que recibían.

Se sabe que también hay vecinos vigilantes en las colonias Pastoresa, El Ensueño, Lomas Verdes, Las Fuentes, Rafael Lucio, Las Minas, Balcones de Xalapa, Francisco I. Madero, Casa Blanca, Xalapa 2000, Inmecafé, El Moral, Revolución, Dolores Hidalgo, Moctezuma y otras.

A una cuadra de Palacio de Gobierno y a dos de la Torre de la Secretaría de Seguridad Pública, se observan advertencias similares a las de Lucas Martín.

“Vecinos unidos en contra de la delincuencia. Si robas a uno, robas a todos. Cuidado, te estamos viendo y vamos por ti”, refieren lonas en la calle Miguel Barragán.

En Pastoresa, la gente se considera “autodefensa”. La delincuencia aumentaba y la inacción de las corporaciones policiacas era más notoria.

“Llegaban personas extrañas, en carros color gris. Después nos percatamos de que se trataba de los que se metían a robar a las casas”, externan los vecinos.

La gente de esos vehículos estudiaba las actividades de los pobladores, para saber el momento oportuno del hurto.

PORTONES DE SEGURIDAD

María del Carmen Palacios Pérez vive desde hace ocho años en una privada de la Calzada Lucas Martín.

Un día escuchó ruidos. Salió de su casa y vio que alguien intentaba abrir con un barrote la puerta de un vecino.

Un portón blanco impide el acceso a cualquier persona. Solo los vecinos del lugar pueden entrar.

“Por eso está el portón, para aseguraros todos. Hay un portón aquí, hay otro portón allá y hay otro portón allá”, manifestaba, mientras señalaba hacia la derecha y luego hacia la izquierda.

Los habitantes de las 16 viviendas juntaron más de 50 mil pesos para colocar el portón.

Los policías parecieran estar evitando la zona. Nunca son vistos por los vecinos.

“Nos protegemos nosotros mismos, los vecinos. Cuando no había nadie se llevaron una batería grande de tractocamión”, enfatiza.

En puertas y ventanas de las casas también debieron colocar protecciones, para evitar que los ladrones ingresaran.

“Se pusieron después de lo que pasó (delincuentes querían ingresar a una vivienda)”, subraya.

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