Mujeres, al mando en el Congreso veracruzano

Mujeres, al mando en el Congreso veracruzano

Anilú, Ana María y Ana Cristina dirigen el trabajo de la Mesa Directiva del Poder Legislativo 

Las diputadas analizaron el trabajo que desempeñan en la LXIII Legislatura y los retos que enfrenta la mujer veracruzana en aras de alcanzar la tan deseada igualdad de género 

Naldy Rodríguez 

Xalapa 

Atrás quedó el machismo, hoy la fuerza femenina se impone en el Congreso del Estado de Veracruz. Quienes mandan no son las lupitas, son —en origen— Anas "llenas de gracia, benéficas y compasivas", como significa su nombre en hebreo.

Durante este periodo de receso de la Sexagésima Tercera Legislatura local, en la Diputación Permanente, quienes lideran el trabajo son tres diputadas que tienen en común haber sido registradas con el nombre de Ana.

Anilú Ingram Vallines (antes Ana Guadalupe), Ana María Condado Escamilla y Ana Cristina Ledezma López son mujeres con diferente ideología y militancia partidista, que hoy encabezan la Mesa Directiva del Poder Legislativo en Veracruz, dicen, en condiciones de igualdad y respeto.

Las tres son dinámicas y emprendedoras. Las diputadas analizaron el trabajo que desempeñan en la LXIII Legislatura y los retos que enfrenta la mujer veracruzana en aras de alcanzar la tan buscada igualdad de género, así como el trabajo de sus respectivos partidos para cumplir con la cuota de género en la próxima elección local.

Con 33 años de edad y emanada del Partido Revolucionario Institucional, Anilú Ingram preside la Mesa Directiva del Congreso veracruzano. Asegura que el machismo es cosa del pasado y que hoy diputados y diputadas hacen política por igual para promover la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Para la perredista Ana María Condado Escamilla, vicepresidenta de la Mesa Directiva, Veracruz vive un momento histórico en el que las mujeres tienen la oportunidad de demostrar sus capacidades y de llegar cada vez más lejos en la vida pública y política.

De Acción Nacional, partido con sólo dos diputadas en la actual legislatura, Ana Cristina, de 30 años, afirma que los hombres las han tratado como debe de ser: ni mejor ni peor; mientras que las mujeres tratan de unir esfuerzos para impulsar iniciativas que permitan abrir espacios en la política y en la administración pública estatal.

En Veracruz y México, coincidieron las legisladora del PRI y del PAN, hay grandes avances —en diferentes ámbitos— a favor de la mujer, pero las desigualdades entre los géneros sigue arraigada en las sociedades. El trabajo por delante aún es arduo, aseguran. 

 

Diputada PAN María Cristina Ledezma

Secretaria de la Mesa Directiva del Congreso del Estado

—¿Cuál es el papel que está jugando la mujer en la legislatura actual? 

—Tenemos 12 diputadas, y solamente ocho de ellas tienen una comisión. Realmente hemos hecho un muy buen trabajo de coordinación entre todas. El grupo legislativo del PAN ha presentado cinco iniciativas de perspectiva de género y hemos logrado hacer un buen equipo con la diputada Jacqueline García, con la diputada Mónica Robles, con la diputada Gladys y la diputada Marcela. Que son las que convivimos más por el tema del trabajo y las comisiones unidas que es Equidad, género y familia; Procuración de justicia; y Atención a grupos vulnerables, hemos ido trabajando, hemos ido avanzando. Aún hay pendiente que nos dictaminen iniciativas. Ahorita estamos trabajando en coordinación para presentar una iniciativa de violencia política, estamos buscando la forma de que la firmemos todas las diputadas, cosa que me parece muy importante para el estado de Veracruz, porque sin duda es un parteaguas en respetar la equidad de género. 

Tengo pendiente yo en lo particular que se firme una iniciativa de reforma del código penal donde cualquier funcionario o servidor público que no haga un proceso donde pueda existir un indicio de feminicidio, pueda tener una pena mayor. Logramos también en una iniciativa incorporar al procurador de Justicia y al secretario de Desarrollo Social en un comité técnico del Instituto Veracruzano de las Mujeres que preside el secretario de Gobierno; es muy importante para nosotros porque la figura del procurador en ese comité va a permitir ir documentando los casos de feminicidio y violencia hacia las mujeres y desaparición forzada, y que se actúe y que se tenga una cifra real.

—¿Cuál ha sido el trato que le han dado sus compañeros diputados, crees que ya se ha dejado de lado el machismo en el Poder Legislativo?

—Nos han tratado como debe de ser, ni mejor ni peor, porque creo que lo que queremos es igualdad, no tener preferencias para una cosa y para otra que nos atiendan mejor, nos han tratado igual. Claro que existe el recelo, en broma algunos dicen: "Hoy ya son 50 y 50 las candidaturas"; nosotros presentamos una iniciativa para que también el Gobierno del Estado en sus convocatorias ponga también el 50 y 50, para que nosotras también apoyemos a las mujeres en los cargos de gobierno del estado o en alguna directiva o algún trabajo del propio congreso, aún estamos cabildeándola para ver si la podemos impulsar. Piden candidatura 50 y 50, y de los secretarios de despacho hay una sola mujer; ¿por qué no invitar a otras mujeres, que estoy segura, tienen la capacidad de poder desempeñar el trabajo, sin denostar a los demás secretarios?, pero estoy segura que hay mujeres con más capacidad y más compromiso.

—Por ser sólo dos mujeres en la bancada del PAN, ¿no las dejan de lado los hombres?

—No, al contrario, a veces hay hasta apertura de más y cuando Julen Rementería (el coordinador del grupo legislativo del PAN) no está, acude a las juntas María del Carmen y ahora que Domingo Bahena no está de secretario, entro yo a la Mesa Directiva.

—¿Cuál es el reto de la mujer veracruzana en la política y en la vida pública?

—Las candidaturas y precisamente ahí va enfocada esa iniciativa de violencia política... Ahorita lo que pasa es que por lo regular los partidos políticos mandan a las mujeres a los distritos que no se ganan. Ese es el reto, el poder impulsar a través de la legislatura y coordinados con los partidos políticos, que además ya se les está diciendo “capaciten a sus mujeres desde antes, preparen liderazgos” porque las candidaturas para las mujeres es algo que está encima. Nuestro segundo paso es que necesitamos más espacios en nuestros puestos directivos para las mujeres.

—¿Crees que los partidos puedan cumplir con esa cuota obligatoria de 50 por ciento?

 

—De entrada tienen la obligación de hacerlo. Nos dábamos cuenta que los partidos no tenían cómo cumplir y mandaban a la esposa del alcalde o a la prima para poder cumplir con la cuota de género. Te das cuenta que aún es difícil que nos reconozcan nuestros espacios, la mujer tiene que trabajar dos veces más, estudiar tres veces más, las que tienen hijos estar al pendiente de los hijos y del esposo. A veces se escucha muy trillado y

nos dicen: "Eso lo dicen siempre". A ver, háganlo. La realidad es que no es tan sencillo.

El que ahora el propio instituto obligue a los partido políticos a que esas posiciones se les den a las mujeres habla ya de una acción afirmativa, que tarde o temprano el próximo año lo vamos a ver porque tendrán que cumplir.

Ana María Condado Escamilla (PRD)

Vicepresidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado

—¿Cuál es el papel que está jugando la mujer en la legislatura actual? 

—Lo que estamos viviendo los veracruzanos es algo histórico realmente porque nos está tocando a nosotros como mujeres demostrar que realmente podemos y demostrar la capacidad que tenemos porque ahí nos damos cuenta las mujeres de que estamos ganando muchos espacios en lo político y en muchos aspectos.

Definitivamente yo como vicepresidenta de la Mesa Directiva del Congreso, te puedo decir que estoy al pendiente de que sea legal todo, de darle legalidad a todo lo que se procese en la legislatura. Y en este momento te puedo decir que refrendo mi compromiso con los veracruzanos porque es parte de mi trabajo y por convicción, porque soy veracruzana.

Ahora te puedo decir que lo que podemos ver es que existe pluralidad en el Congreso del Estado.

—¿Sí hay equidad de género o persiste el machismo en el congreso del Estado?

—Te repito, es algo histórico que se ha dado: hay pluralidad, estamos participando los tres partidos en esa pluralidad. Te digo por qué: porque participan los tres, PAN, PRI y PRD. Entonces te puedo decir que no aparece el machismo ahí definitivamente.

—¿Cómo las han tratado los diputados hombres?

—Muy bien, no nos podemos quejar. Al menos en lo personal y con mis compañeras lo he visto, no hay colores, hay mucha comunicación. Te puedo decir que es una etapa muy bonita.

—¿Cuál es el reto de las mujeres en la política veracruzana?

—Con esto que estamos viviendo que es histórico porque seguimos ocupando muchos espacios. Entonces podemos empujarle más, darnos cuenta que sí se puede y que podemos ganar más espacios.

—Se aproxima una elección federal, ¿cree que las mujeres están preparadas para contender y que los partidos trabajan para preparar liderazgos? 

—Sí, claro, yo lo veo que sí va a ser. Realmente yo creo que el machismo está quedando un poquito fuera, ya no estamos en otros tiempos donde la mujer no trabajaba, la mujer se quedaba en casa a cuidar a los hijos, ahorita el hombre lo está aceptando. Realmente en el Congreso somos 12 diputadas, el número ha ido incrementando, esas cifras son muy buenas.

—En el caso del PRD, ¿ya están trabajando para la próxima elección federal?

—No, aún no estamos trabajando.

—¿Pero hay mujeres de su partido con la capacidad de competir?

—Claro que las habemos, de hecho en la diputación anterior fue uno y uno, y ahorita es igual, está el diputado Jesús y yo. En esa postura tanto el partido como los veracruzanos y en todos lados se puede ver que la mujer está ganando muchos espacios.

Anilú Ingram Vallines (PRI)

Presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado

—¿Cuál es el papel que está jugando la mujer en la legislatura actual?

—El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo de la ONU indica que las mujeres que nos dedicados a legislar, sin importar si es Cámara Alta o Baja o local, ocupamos menos de 16 por ciento de los congresos mundiales. Aunado a lo anterior, en México la presencia de mujeres en diputaciones locales aumentó de 9.6 por ciento en 1991 a 23.6 por ciento en la actualidad (...). 

En Veracruz estamos avanzando en esto. Aún así, hoy en día en el mundo, en México, nosotras desde nuestros estados, somos agentes decisivos en la gobernanza democrática, en la reducción de la pobreza. Somos nosotras quienes a diario pugnamos por nuestros derechos humanos, como la igualdad de género y el empoderamiento. Estos dos, no son simples estandartes demagogos, son condiciones. Ningún país puede avanzar, alcanzar el bienestar y la prosperidad para todos tus habitantes sin ellos.

En mi caso particular, como diputada local, como representante de los y las veracruzanas, tengo siempre los oídos prestos para escuchar, pero sobre todo la voluntad y la disposición para conseguir que las preocupaciones y experiencias, tanto de mujeres como de hombres, sean parte integral en la elaboración, implementación, control y evaluación de las políticas y programas encaminados a mejorar su calidad de vida. Estos son cánones, normas internacionales que trascienden la ley e imperan en la moral. Sin embargo, este no es un trabajo exclusivo de las legisladoras, de las presidentas municipales o incluso sólo de las mujeres: se trata de un trabajo de todos, de un trabajo social.

— ¿Hay equidad de género o persiste el machismo en su bancada y en general en el Congreso del Estado?

—Por supuesto que no. Mi partido, el Revolucionario Institucional, es uno de los que más ha pugnado por la equidad de género, es el partido que más alcaldesas tiene, más presidentas de congresos locales, más senadoras. Tan es así que en esta Sexagésima Tercera Legislatura mis compañeros diputados me han honrado con la gran responsabilidad de aperturar los trabajos en este primer periodo ordinario de sesiones y en la permanente. Pero además, en el próximo proceso electoral habrá de aplicar ya esta iniciativa impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto y por el gobernador Javier Duarte, para que 50 por ciento de las candidaturas sean ocupadas por mujeres. Ese es uno de los avances más grandes desde que se nos permitió emitir nuestro sufragio. Te puedo adelantar que para el próximo periodo ordinario de sesiones tenemos pendiente la aprobación del Centro de Estudios para la Igualdad de Género y los Derechos Humanos del Congreso del Estado, esto emanado del Partido Verde y que sería el primero en un Congreso local.

—¿Cuáles son las diferencias y las coincidencias en la forma de hacer política entre las diputadas y los diputados?

—Quienes representamos a los ciudadanos tenemos que proveer servicios de asesoramiento sobre políticas que promueven la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres, sin importar si somos mujeres u hombres. Todos tenemos el mismo compromiso, las mismas ganas de trabajar y las mismas capacidades para ser gestores ante la sociedad y dar respuesta.

—¿Cuál es el reto de las mujeres en la política veracruzana?

—Retos hay muchos, el mayor es empoderar a las mujeres, es darle un impulso a las economías florecientes, a la productividad y al crecimiento. Sin embargo, las desigualdades entre los géneros están muy arraigadas en las sociedades. Y tristemente, es oportuno mencionar, que en ocasiones, son las propias mujeres las que fomentan ese arraigo, siguiendo los mismos patrones de discriminación que tanto nos lastiman (…) Tenemos la responsabilidad de demostrar que los espacios obtenidos son logros y no concesiones. El desafío hacia adelante es por mantener lo ganado. Si tuviera que enlistar los retos te diría:

1. El aumento del número de mujeres en cargos de elección, pero con base en su preparación y liderazgo; 2. La formación de nuevas alianzas y asociaciones estratégicas entre líderes políticos, organizaciones de la sociedad civil y otros, creando así sinergias y nuevas oportunidades para promover la igualdad de género en el plano cívico-político; 3. El empoderamiento cívico y político de grupos tradicionalmente discriminados de la población, como nuestras mujeres indígenas o con algún tipo de discapacidad; 4. El fomento de la rendición de cuentas públicas y desarrollo de nuevos mecanismos para monitorear la legislación sobre temas de la mujer: que sea una obligación en cada área y dependencia de los tres niveles de gobierno; 5. Incorporar temas de género en los planes y programas de los gobiernos municipales, iniciativas multilaterales, en este momento que aún los 212 municipios están trabajando en eso; y 6. Fortalecer la capacidad institucional de las organizaciones de la sociedad civil para coordinar estratégicamente acciones colectivas destinadas a avanzar la agenda de género.

En síntesis debemos seguir demostrando que podemos contribuir más al desarrollo de nuestra sociedad, que lo podemos hacer en equidad de circunstancias.

 

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