Sin clases en dos escuelas de Córdoba por falta de maestros

 Sin clases en dos escuelas de Córdoba por falta de maestros

 

 

 

 

Hubo inconformidades. 

 

MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS MAUSS/AVC

CÓRDOBA

 

En dos escuelas primarias de Córdoba y Amatlán las clases no pudieron reiniciarse de forma ordenada este lunes debido a falta de maestros y la exigencia de destitución de otros.

 

Una de las protestas se originó en la escuela primaria “Guadalupe Victoria” ubicada en la colonia López Arias del municipio de Córdoba, donde paterfamilias demandaron docente en el grupo de 3o "B".

 

Además, los padres tomaron la supervisión escolar 031 del sistema federal a cargo de Óscar Luciano Pérez Rodríguez, como media de presión.

 

Incluso, advirtieron que este martes podrían tomar la escuela para que la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) asigne un nuevo maestro.

 

El supervisor escolar explicó que la profesora que cubría ese grupo tuvo un accidente y por un "acuerdo presidencial", permanecerá incapacitada durante seis meses, lo que significa que regresará a laborar en febrero próximo.

 

En ese lapso será la directora de la escuela Gabriela Sánchez López quién tendrá que hacerse cargo del grupo, así lo establece el "acuerdo presidencia”.

 

Otra de las escuelas donde hubo problemas fue en la primaria “Amado Nervo”, ubicada en la congregación Río Seco, municipio de Amatlán, donde exigen la destitución del director y una profesora.

 

De acuerdo a los tutores, la maestra del quinto grado, Leyla Jael Jiménez, maltrata a los alumnos, los desatiende aunado a que, en horarios de clase, se “escapa” del salón para atender a hombres con quienes mantiene una relación.

 

“Luego en plena escuela está a los grandes besos, la están acariciando frente a los niños, exigimos que sea sacada de la escuela, es inmoral lo que hace”, señala el grupo de padres.

 

Además, exigieron la destitución del director Porfirio Mota a quienes acusan de ser su cómplice, pues en ocasiones también ha hecho lo mismo con algunas madres de familia.

 

“Nosotros ya no los queremos aquí, son un mal ejemplo para nuestros hijos, la maestra no los maltrata física y psicológicamente, quisimos hacer las cosas bien, no nos hicieron caso, pues ahora tendrán que afrontar las consecuencias y no habrá clases hasta que sean sacados”, subrayaron.

 

En el portón principal fue colocado un candado y unas cartulinas, mientras a las afueras habrá guardias para evitar que se retire el candado.

 

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